viernes, 30 de septiembre de 2011
EL HIERRO, PARTO NATURAL O EMBARAZO PSICOLÓGICO.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
¡ QUE VIENE EL TANGANASOGA !
...La belleza corre por cuenta de la Isla de El Hierro.
martes, 5 de julio de 2011
FOTOS AÉREAS DE CANARIAS - UNA WEB PARA TODOS
viernes, 27 de mayo de 2011
DEMOCRACIA REAL YA - II - THE SPANISH REVOLUTION
jueves, 19 de mayo de 2011
DEMOCRACIA REAL YA. MAYO DEL 2011
martes, 17 de mayo de 2011
EL INÚTIL ARSENAL ELECTORAL
Todo ello me hace reflexionar sobre el ingente gasto en papel, imprentas, dobladores y enfundadores de sobres, repartidores para la publicidad electoral (aparte del personal de Correos que estos días anda de cabeza), sobre todo si pensamos que a los 190.000 habitantes solo de Santa Cruz de Tenerife con derecho a voto, por ejemplo, se les enviara todo este arsenal electoral, que además de ser inútil nos sale demasiado caro a todos los ciudadanos.
Yo personalmente soy contrario a las campañas electorales, pienso que después de cuatro años de gobierno o de oposición, todos sabemos más o menos lo que unos u otros pueden hacer o dejar de hacer en el futuro, por más que quieran engatusarnos a estas alturas con sus discursos cercanos, sus fotos paseando por nuestros barrios o calles donde no han aparecido hasta el momento de pedir el voto y luego si te he visto, no me acuerdo…. De nada valen las pancartas, los carteles, los grandes anuncios en vallas estratégicamente colocadas que a veces no sirven más que para que se hagan bromas o chascarrillos con aquel traje, ese color de fondo o la sonrisa forzada de uno u otro candidato; eso sin entrar a valorar los errores que se comenten en la redacción de algunas, o las campañas más o menos legales que luego son rechazadas por la junta electoral tras las denuncias de los afectados.
jueves, 7 de abril de 2011
FARISEISMO POLÍTICO Y EL VOTO EN BLANCO
Leo perplejo hoy en el diario La Opinión de Tenerife http://www.laopinion.es/nacional/2011/04/07/twitter-echa-humo-eurodiputadoscaraduras/338599.htmlla decisión de los partidos mayoritarios de la Eurocámara acerca de una propuesta de otro grupo para la congelación de los salarios de los señores eurodiputados y para la recomendación de viajar en clase turista en lugar de otras opciones más onerosas para el bolsillo de todos los contribuyentes.
Lo que me indigna no es que nuestros mal llamados “representantes” se pronuncien negativamente a estas propuestas, que son claramente más que aconsejables en estos tiempos de crisis económica que estamos sufriendo los ciudadanos, ni siquiera que sus respectivas formaciones políticas mayoritarias, conocidas como Socialistas y Conservadores (PSOE y PP por lo que respecta a España) no se hayan pronunciado rotundamente y desde el primer momento a favor de dichas propuestas.
Lo que realmente me indigna y hasta me cabrea es que no hayan sido precisamente estos dos partidos, estas dos formaciones políticas las que hayan liderado las mismas, tanto que hablan ahora en sus mítines y declaraciones electorales de restringir el gasto, de apretarse el cinturón, de congelar salarios a los funcionarios y contratados, de la reforma del mercado del trabajo para la flexibilización laboral a través de la ponderación y moderación salarial y la aplicación de criterios de productividad, etc….
Parole, parole, parole.
Al final, a todos se les ve el plumero, y salvo honrosas y honradas excepciones que tienen nombre y apellidos, y que se negaron a aceptar las directrices de sus respectivos partidos, todos los demás rechazaron estas propuestas de ahorro y reducción del gasto, mirando claro está, únicamente sus opíparos bolsillos y no los de los sufridos contribuyentes, que les seguiremos pagando religiosamente el sueldo para que puedan viajar en bisness o en primera, se compren IPADs y móviles carísimos a nuestra costa, se peguen tremendos homenajes en restaurantes de lujo, se vayan de crucero a no se que país caribeño o a pescar salmones, se compren coches de lujo para sus servicios oficiales o particulares con chofer incluido, se lo gasten en trajes, esmoquins o bragas, me da igual, se permitan colocar a sus hijos, hermanos, sobrinos, tíos, primos y demás familiares, porque al final estos individuos están aquí no para servir a los ciudadanos, sino para servirse de ellos, de todos nosotros.
No viven para la gestión pública, viven de ella, se alimentan y engordan sus cuentas y barrigas gracias a sus privilegiados puestos, porque no saben hacer otra cosa que mentir al ciudadano y escudarse en errores de interpretación, que no sabía, que yo no soy técnico, que los técnicos son otros, que yo solo firmo, que para esos soy alcalde, concejal, diputado, senador, eurodiputado, ministro, etc… Me da igual. En todas las administraciones hay sujetos como estos cuyas actitudes y comportamientos he descrito, muchos, quizás demasiados para lo que este país puede soportar mucho más tiempo, porque el agujero es cada vez más gordo y en vez de tomar el toro por los cuernos y dejarse de vender humo a los cuatro vientos, hay que tomar medidas serias y drásticas para remediar la hecatombe que se nos viene encima.
Por lo pronto, Portugal ya ha pedido el rescate financiero de la UE, y ya se sabe, como dice el refrán, “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar…”
Y para ello hay que empezar por medidas ejemplares que afecten a ellos mismos, para que los ciudadanos podamos recuperar la confianza en los políticos, como la teníamos en aquellos que al poco de asomar la nueva democracia allá por los años 70 se pusieron de acuerdo para afrontar reformas por encima de sus ideales políticos, con sentido de Estado.
Aquellos políticos y muchos otros que vinieron con posterioridad tenían caché, podían vivir de otras cosas, estaban preparados y se dedicaron en muchos casos a la gestión pública por un afán de servicio público, lejano de los intereses económicos que hoy imperan en muchos de nuestros gestores, que si no están “colocados” se van a la calle, al paro o a pedir favores, porque no saben vivir de otra cosa. Recuerdo que muchos gobiernos estuvieron formados con verdaderos profesionales, con formación sólida y capacidad de gestión.
Hoy lo que vemos es desesperanzador; cuando se están preparando las listas electorales de los ayuntamientos, cabildos o para las cortes autonómicas, hay hasta navajazos políticos, en todas las formaciones y no importa si antes estabas gobernando conmigo o no, ahora coloco a los míos y búscate la vida. El panorama es bochornoso.
Recientemente escuchaba en una Radio local (Radio El Día), a un político de los de antes, de los que no necesitan “vivir de esto” como dice él, D. Alfonso Soriano y Benítez de Lugo, el cual manifestaba su absoluto asombro por lo que ha conocido en la política local, es decir, dentro de la corporación del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, donde ha estado de concejal este último mandato. Decía que sabía que la situación era mala, pero no tanto, y hablaba en términos que no me atrevo ni a repetir, deseando que su mandato se acabara cuanto antes.
Por eso mi única ilusión es que esto cambie, que cambien las reglas del juego, por ejemplo la legislación electoral y que a nuestros representantes los podamos elegir directamente en listas abiertas, sin pasar por el embudo de la partitocracia actual, que decide quien o quienes van en las listas y en que puesto, colocando a muchos de estos indeseables de la política, hipócritas y fariseos de la vida pública, que vienen a vivir de ella y no a servir a la sociedad.
Fariseo.(Del lat. pharisaeus, este del arameo pĕrīšayyā, y este del hebr. pĕrūšīm, separados [de los demás]).
Y mientras tanto me contentaré con la opción del Voto en Blanco, es decir, como no quiero votarlos con “V” los Botaré con “B”, que es a mi entender la mejor manera de manifestar a la “Clase política” mi desacuerdo y mi repulsa por su mala gestión, y que quiero que esto cambie.
Esta opción, tratada ampliamente en la obra de José Saramago, Premio Nóbel de Literatura en 1998 “Ensayo sobre la lucidez”, es una posibilidad contemplada en nuestro ordenamiento, y se puede explicar según la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General, en su artículo 96, punto 5: "Se considera voto en blanco, pero válido, el sobre que no contenga papeleta y, además, en las elecciones para el Senado, las papeletas que no contengan indicación a favor de ninguno de los candidatos".
Fuente Wikipedia: En España el método de contabilización electoral es el de la Ley D´Hont. Este sistema, a diferencia de otros como el Sainte-Laguë, distribuye de forma poco representativa -aunque proporcional- los votos. En España, el porcentaje mínimo para tener representabilidad es del 3%, a nivel nacional siempre. El sistema electoral, gracias a esta ley de distribución de votos, funciona por cocientes. El voto en blanco se suma al número total de votos del escrutinio, a partir del cual se calcularán los porcentajes de representación. Así, un elevado voto en blanco significa elevar considerablemente el número de votos necesarios para llegar al 3% del total, lo que dificulta la obtención de representatividad de los partidos minoritarios.
Lo ideal a mi entender, es que los votos en blanco dejaran también en blanco los escaños para los que fueron emitidos, como castigo a toda la clase política, pero la ley no lo contempla.
Por ejemplo:
-Si existen 10.000 votos para un total de 7 escaños, el primer escaño se conseguiría con 1428 votos.
-Si hay 10.000 votos a candidaturas + 5000 votos en blanco para un total de 7 escaños, el primer escaño estará a 2.142 votos (15.000/7)
-Esos 5000 votos en blanco no se asignan a ningún partido directamente, sino que se acumulan en los partidos más votados pues tienen más fácil acceder al cociente porcentual de representatividad. Que haya un 20% de votos en blanco no significa que el 20% de los escaños vayan a quedarse vacíos, en absoluto. Los escaños que corresponderían al voto en blanco se reparten entre el resto de grupos parlamentarios. El voto en blanco no se anexa a ningún otro tipo de votos. Es independiente y no es dirigido hacia nadie; no influye. Sin embargo el resultado en España si influye, y perjudica claramente a los partidos minoritarios que se presenten, favoreciendo a los que más votos hayan recibido.
También influye sobre las cantidades de dinero que los partidos políticos obtienen en base a la representatividad obtenida, pero no por el número de votos particulares, sino por el tanto por ciento del total, y como los votos en blanco SI se computan, el tanto por ciento de los votos es menor, con lo que reciben menos dinero de los contribuyentes, es decir de usted y de mi.
En cualquier caso, lo único que nos queda es rezar para que esto no reviente en una manifestación popular como las de los países del magreb africano, con revueltas contra la corrupción generalizada y la falta de interés en las clases más desfavorecidas, que hoy por cierto, somos la gran mayoría de los españolitos de a pie.
Claro que, siempre nos podemos "colocar" en alguna lista…
sábado, 12 de febrero de 2011
LOS SILOS 4.0 - TRISTE ANIVERSARIO
Se han cumplido cuatro años de la tragedia de Los Silos. Ayer día once y sobre todo en la tarde noche y madrugada del día de hoy, doce de febrero, se cumple el cuarto aniversario de una historia de tristeza y desesperación, de ilusiones trucadas, de espera con amargura y finalmente de luto.
Salvo un par de reseñas en un periódico local y una nota breve en un noticiario de radio, nada más para recordar a esta sociedad canaria, a nuestras gentes y a nuestras familias que aquel desgraciado suceso acaeció hoy hace apenas cuatro años y parece que fue hace un siglo, porque salvo en la memoria de los familiares, de los supervivientes, de los amigos y de unos pocos que sufrimos aquellas indescriptibles horas de muy diversa manera, a nadie más parece alcanzar la memoria de aquel luctuoso día.
Y si no fuera más que por la memoria de aquellos seis jóvenes que perdieron la vida de forma injusta e injustificable, jóvenes con nombres como Ginés, Estefanía, Mauricio, Juan Luis, Javier y Eduardo, que podrían haber sido mis propios hijos y precisamente por eso no pude apenas dormir esa fatal noche escuchando por la radio las noticias que la radio ofrecía casi a cuentagotas, y si no fuera por su memoria digo, que menos que un titular en todos y cada uno de los medios sean de prensa, radio o televisión, pero no solo por recordar ese fatídico día, sino por exponer que ha cambiado desde entonces, que soluciones se han aportado para que no vuelva a pasar un episodio como éste, como están las investigaciones sobre lo sucedido y si se han aportado más pruebas al proceso civil, como se han recuperado las demás víctimas de aquel accidente, como viven después de cuatro años sin sus familiares o amigos, acaso han vuelto a la puerta de aquella tenebrosa galería a tranquilizar sus almas, los propietarios de aquella propiedad han asumido la responsabilidad por lo ocurrido, y que pasó con aquellas grabaciones del 112 que salieron el pasado verano, se ha investigado más sobre aquellos hechos…
Muchas preguntas en el aire, muchas dudas insatisfechas, muchas calladas por respuesta.
Pero es necesario que por la memoria de aquellos seis jóvenes, estas dudas sean aclaradas, ahora que el tiempo nos permite mirar hacia atrás con otra perspectiva. Es un ejercicio necesario para todos, para los familiares, los heridos, los compañeros ilesos, los amigos, los miembros de los equipos de rescate, los vecinos de Los Silos y especialmente los de El Palmar.
Que bueno hubiera sido que aquella llama que en aquellos primeros momento se encendió para iluminar la verdad sobre lo sucedido se hubiera mantenido viva, en los medios de comunicación o en la opinión pública. Seguro que hoy estaríamos hablando en otros términos a pesar de recordar aquellas muertes sin sentido y los familiares y amigos estarían mucho más tranquilos a pesar de su irreemplazable pérdida y su inmenso dolor.
Hoy, cuatro años después, apenas una misa… encima fuera de Los Silos, donde esperaba encontrarme con todos los afectados, un reseña local y treinta palabras en un noticiario radiado.
Que poco vale la memoria de nuestros hijos para esta sociedad desmemoriada.
Que mala conciencia tiene esta sociedad interesada y mercantilista, que no recuerda ni la pérdida de sus tesoros más preciados, nuestros jóvenes, nuestros hijos.
Nunca os olvidaremos.
Descansad en Paz.
Ginés Ramírez Alemán, Estefanía Peña Febles, Javier de Souza Sánchez, Maurizio Paniello, Juan Luis Medina Trujillo y Eduardo Delgado Donate.
viernes, 11 de febrero de 2011
YO ESTOY CON MOISÉS
Como explico en la cabecera de este Blog, uno de los motivos de su existencia es precisamente comentar noticias o hechos noticiosos que salen en la prensa de Canarias, como expresión libre de lo que la lectura de ellas me produce de forma muy personal, intentando hacer público lo que pienso, con la misma libertad que esta tecnología me permite, provocando la reflexión de aquellos que con la misma libertad me leen.
Pero en este caso, el tema no es noticia, o mejor dicho, no es noticiable pero no por las características del hecho sino por el grotesco silencio al que los “profesionales” de los medios se han plegado escudados en una extraña solidaridad mediática que no alcanzo a entender,... y me explico.
Moisés Pérez es un fotógrafo de noticias, un fotoperiodista de raza que se ha jugado el pellejo en multitud de ocasiones por obtener la foto que avala la noticia que luego se vende en los medios de comunicación. No hace falta recordar las penurias y los sufrimientos de un reportero gráfico de guerras como la de los Balcanes o que haya vivido experiencias similares en Sudamérica o en el Magreb africano, sobre todo aquellos que se han jugado el tipo por obtener “LA FOTO”, no cualquier imagen, sino aquellas que han sido portadas en medios nacionales o incluso internacionales.
Y este “PERIODISTA” que sin haber hecho la carrera como muchos otros que trabajan o incluso dirigen medios de comunicación, que ha puesto en las portadas del medio al que ha dedicado casi 20 años, a diario su mejor trabajo en forma de imágenes espectaculares, primicias informativas que han conseguido llevar a nivel nacional a este medio de comunicación regional, que ha salido hasta en la tele de moda con temas de famoseo ahora tan de moda, se ve ahora denostado, injuriado y despreciado por aquellos que desde hace ya unos años le prometieron solucionar y regularizar su situación, y que por su buena fe y su lealtad ha estado soportando estoicamente hasta el día de ayer, en que dijo “BASTA YA”.
Moisés está en huelga de hambre justo delante de la puerta del que fuera su medio de trabajo hasta ayer mismo, está en huelga de hambre por la dignidad y por la justicia, la misma dignidad y justicia que desde hace muchos años ha defendido en el ejercicio de esta profesión del periodismo, que ahora muchos de sus “COMPAÑEROS” le niegan al obviar su situación en los medios, no solo en los propios que sería comprensible, sino también en los ajenos, cumpliendo la máxima que dice “perro no come carne de perro” tan extendida entre éstos.
Y es que Moisés no esperaba la solidaridad de nadie en especial, ni siquiera la de muchos otros compañeros que han perdido sus puestos de trabajo en estos tiempos de crisis tan dura para todos, y que se han visto afectados por los ERES de sus empresas mediáticas, ya sean de prensa, radio o televisión. No, estas víctimas de la crisis también han sido ignorados precisamente igual que él. Lo que diferencia a Moisés de éstos es el maltrato a que ha sido sometido sobre todo en los últimos tiempos, el engaño permanente por parte de quienes le prometieron arreglar “LO SUYO” y no hicieron nada, pensando que como otras veces, Moisés se callaría y seguiría trabajando como ha hecho siempre, contentado con las típicas expresiones: (el mes que viene hablamos… no te preocupes que lo solucionamos a fin de año… tranquilo que a primeros de año habrá cambios y se arregla…). Pero ya no aguanta más.
La crisis ha sido de tal magnitud que a Moisés no le ha quedado otra que plantarse y denunciar su situación ante la jurisdicción laboral, y al tiempo, tomar la decisión libre y meditada de ponerse en huelga de hambre en Santa Cruz de Tenerife, justo delante de la sede de su periódico, porque no aguanta más faltas de respeto, no aguanta más llamadas de teléfono amenazantes, no aguanta más desplantes, no aguanta más tomaduras de pelo.
Si esto no interesa a sus compañeros “periodistas”, sean fotógrafos, reporteros, editores, redactores, cámaras, presentadores, etc…. a quién narices le va a importar. Es que no se dan cuenta que por ese falso corporativismo, lo que están haciendo es el caldo gordo a las empresas, cuyo único interés es hacer caja y ahorrar en costes de forma obscena, echando a la calle a profesionales o explotando a otros que dejan en sus plantillas y que no rechistan para que no los echen igual que a los otros.
Ya no hay derechos ni libertades, cuando la libertad de expresión está coartada desde la raíz en la misma persona de quienes tienen que informar, que podemos esperar de aquello que nos cuentan… o lo que callan.
Muchos años de luchas por la libertad de expresión, por la libertad de información, por la existencia de una profesión que dignifique al cuarto poder como describieron autores y gobernantes. Toda esa lucha, que en una democracia debe reflejarse en unos medios de comunicación libres, donde unos trabajadores puedan realizar su trabajo en unas condiciones dignas, percibiendo unos sueldos dignos y ajustados al trabajo que realizan, donde no te amenacen con echarte porque no escribas al dictado, donde no tengas que callar lo que es noticia porque incomode al que paga la subvención o los anuncios, donde los periódicos sean eso, reflejo de la realidad y de las noticias con la mejor información y el mejor grafismo, y no se conviertan en gacetillas donde los poderosos hacen propaganda pagada además por todos los ciudadanos.
Moisés está en huelga de hambre por la dignidad de esa profesión, aunque sus “compañeros” temerosos de sus jefes, directores y redactores no se atrevan a protestar o siquiera informar de su situación. A Moisés le da igual, está acostumbrado a batallar solo, sin esperar favores de nadie, ni siquiera de esos a los que con su actitud de protesta defiende.
Pero lo que más me preocupa es su salud, porque Moisés Pérez sufre de diabetes y debe estar continuamente cuidado y medicado, y esta huelga de hambre va a agravar esta preocupación, porque puede entrar en coma en cualquier momento. Respeto su posición, sabe que no comparto en el fondo la medida tomada, la huelga de hambre, pero la respeto profundamente, y espero que no llegue más allá con su decisión, porque creo que como ejemplo de protesta, en su situación delicada de salud, con un solo día de huelga le hubiera bastado, pero me temo lo peor porque conozco a Moisés y sé que no se rinde fácilmente.
Pase lo que pase, quede aquí este alegato por la dignidad y la libertad para vergüenza y escarnio de muchos que debieran plantarse como Moisés y no permitir ni un día más que se siga produciendo esta sangría en estas empresas de medios de comunicación, que tanto daño está haciendo a la libertad de expresión, información y opinión en nuestra tierra.
Un abrazo Moisés.
jueves, 6 de enero de 2011
YA SE ACABÓ LA CRISIS...
Empiezo a estar harto de la bobería y la solemne estupidez de mis paisanos, y peor aún, de algunos informadores o directores de medios de comunicación, respecto de la entrada en vigor de una Ley Anti-tabaco en estos primeros días del año que recién hemos estrenado.
Me explico:
Parece que, a la vista de las múltiples informaciones, sobre quienes están a favor o en contra, de las denuncias que ya se han presentado, de los motines o rebeliones en contra de la citada norma, de las imágenes de gente fumando a las puertas de hospitales, colegios etc. Y muchas otras majaderías, difundidas mayoritariamente en las primeras planas de los informativos públicos y privados, y hasta en los periódicos, nacionales o locales, pues bien, parece que la única noticia que merece la pena ser difundida o comentada es precisamente ésta.
Ya se acabaron los problemas sociales, la crisis económica, el paro y las preocupaciones por los salarios, la rebaja de las pensiones, el retraso de la jubilación, los conflictos sociales y económicos etc., y el único problema que tenemos en este puñetero país es el Tabaco.
Hay que ver que simples somos,... hasta yo me he vuelto un poco simple y demagógico pero es que la sensación de que no avanzamos en la conciencia social y que nos distraemos con la primera mariposa que pasa por delante de nuestra vista es cada vez más preocupante.
Dijo un sabio alguna vez que “a veces las ramas, no nos dejan ver el bosque” y eso es precisamente a lo que juegan muchos de los que como titiriteros de nuestra sociedad, manejan los hilos de las marionetas de la opinión pública y sobre todo publicada, y a menudo nos obsequian con cortinas de humo, escándalos absurdos o situaciones increíbles para distraer de manera muy certera la verdadera conciencia de los ciudadanos sobre lo que debe preocuparle y lo que no es más que un rumor veraniego.
Así, a veces demasiado a menudo, siembran de ramas cada vez mas espesas el bosque de nuestra percepción, dirigida por inteligentes manipuladores sociales, que consiguen su propósito de distracción con una efectividad a veces hiriente.
No hace falta sacar muchos ejemplos, como el de la entrada en vigor de esta normativa dirigida a mejorar la salud de los españoles, y que se ha convertido en el objetivo de todos los corrillos y reuniones de desayuno, comida o sobremesa, y que en algunos casos ha generado situaciones de violencia que deben ser erradicadas de inmediato para no exacerbar más los ánimos de aquellos fumadores que se sienten agredidos más incluso que los no fumadores.
Ejemplos como la gripe A, las vacas locas, fenómenos mediáticos como Belén Esteban, sucesos recientes como la operación Galgo, triunfos inolvidables como el del campeonato del Mundo de Fútbol, etc., y muchos otros parecidos que se magnifican y extienden de tal forma que a veces consiguen el efecto contrario al deseado cuando se publicitan con una buena finalidad, con lo que la gente llega al hastío.
Les pongo un ejemplo: Por qué hay que hablar todo el día y el siguiente de la Lotería de Navidad, poniendo en los medios a los ganadores una y otra vez delante de la grandísima mayoría de perdedores que han quedado fastidiados tras el sorteo. Yo me pongo malo. Claro está, si me hubiera tocado estaría muy alegre y quizás me gustaría que me vieran en los medios, pero creo que mucha gente prefiere seguir en el anonimato, por eso de los problemas de seguridad pública y demás. Pero eso a los medios no les importa, parece que está escrito en el guión, que hay que seguir dando la misma jodida noticia en los medios porque es lo que toca. Y con ello, le damos publicidad al mismo organismo, que por cierto pronto se privatizará, y hacemos el caldo gordo a la Administración, que se lleva el mejor pellizco de toda esta situación, que eso tampoco lo cuentan.
Y mientras tanto, unos y otros nos miramos en la cara de esos que ríen o lloran porque les ha tocado un poquito de felicidad en forma de euros, y que dentro de muy poco, quizás días o semanas, o meses, volverán a la misma rutina diaria que el resto de los mortales, porque por desgracia, el dinero se acaba, como todo aquello que es material y perecedero al tiempo.
Por eso me gustaría que todos reflexionáramos sobre este particular.
¿Por qué tenemos que sufrir esta dictadura de los medios de comunicación?
¿Es que nadie se da cuenta de que nos están atontando y aborregando cada día más con las mismas estupideces de ciertas cadenas de moda? ¿Es que nadie defiende a los espectadores, lectores u oyentes de este país?.
¿O es que no queremos que nadie nos defienda, porque lo consideramos, curiosa contradicción, precisamente una intromisión en nuestro derecho a saber?
Difícil dilema, pero toca pensar en ello, y mientras, yo me quedo con los documentales de la segunda y con la lectura de buenos blogs con información variada, actual y completamente independiente.
¡Ah!, por cierto, y dejen de fumar, que no es bueno para su salud.
viernes, 31 de diciembre de 2010
QUE GANAS TENGO QUE SE ACABE...
Estamos a pocas horas de llegar a ese momento del cambio de año, de este último día de 2010, y por más que quiero buscar cosas buenas de las que deba acordarme en el futuro, ocurridas en este que se acaba, pesan más los malos recuerdos.
Recuerdos de los peores momentos de la crisis económica, de una sociedad enferma de paro, de necesidades sociales, de dificultades económicas. De una sociedad enferma por culpa de unos malos hábitos y unos reprochables comportamientos de muchos de los miembros de la clase política, tanto los que ocupan el poder como los que aspiran a obtenerlo, de unos peores ejercicios de los banqueros, inmobiliarios, constructores, empresarios, consejeros, directores generales, de muchas empresas públicas y privadas, de los consejos de administración, de los asesores políticos, de los subdirectores, etc., que han permitido con sus acciones y omisiones que estemos hoy sumidos en una situación preocupante, muy preocupante, pero para los demás, para el resto de los ciudadanos, la gran mayoría de los hombres y mujeres de este país, que han visto reducidos sus sueldos, perdidos sus trabajos, cerrados sus negocios, disminuido su estatus económico y social etc. Y lo peor, es que muchos de nuestros conciudadanos, pasan hambre, malviven con pensiones miserables (quienes la tienen) o no tienen nada para subsistir más que una ayuda social que llega a veces tarde y mal.
Y mientras estos desalmados que nos han metido en este agujero a todo el país, se regocijan con sus opíparas gratificaciones de Navidad, con sus pensiones vitalicias, con sus groseros sueldos millonarios, y siguen disfrutando de sus coches oficiales, sus móviles, sus tarjetas VISA, sus asquerosas prebendas, mirando por encima del hombro a los demás y siguen gastando lo que no es suyo, dilapidando lo que es de todos, repartiendo beneficios entre sus socios de consejo, o entre sus familias o amigos.
Y como somos al final unos borregos, nos da igual, pensamos que es lo que nos toca, que si estos pueden es porque se lo merecen, porque no alcanzamos a comprender que está precisamente en nuestra mano acabar con este absoluto disparate y darle la vuelta a todo.
Estoy harto de ver a la gente lamentarse por las desgracias ajenas o propias y que luego, cuando llega el momento de dar un puñetazo en la mesa, se esconden en la masa y se dejan engañar por unos y otros, sin darse cuenta que lo que hacen con este comportamiento es echarse tierra encima y justificar su desgracia.
Tampoco me valen los que se conforman con la alegría de una copa del mundo, con un título de liga o de copa, con una campeonato de lo que sea, con un Oscar, etc., o los que se pasan el día viendo programas basura en la tele para poder contarse luego las chorradas que unos gritan a los otros, como si fuera lo más importante que sucede alrededor nuestro.
Cuando aprenderemos a tomar decisiones soberanas y a hacerlas cumplir, como propugna en el espíritu y en la letra nuestra carta magna. Dice la Constitución, que la soberanía reside en el Pueblo, y no veo por ninguna parte ni a una ni al otro.
En este país la soberanía ya no reside en el pueblo, está en manos de los poderes económicos, que a la vez controlan los poderes políticos, y si no es así, que me expliquen por qué se ha hecho lo contrario a lo que demanda el ciudadano.
Cuando los bancos y la burbuja inmobiliaria reventaron, lo que hicieron los gobiernos occidentales fue acudir en su ayuda, y todos aquellos miles de millones que les fueron inyectados, luego fueron exhibidos groseramente como beneficios bancarios, que luego repartieron como incentivos, productividades y otras miserias entre los directores de esos mismos bancos, que ya gozaban de buenos sueldos blindados. Por supuesto, también los segundos y los que les seguían en la lista se beneficiaron de estos réditos.
Y al tiempo que los bancos engordaban, los ciudadanos a los que se les había dejado sin trabajo, sin sueldo, sin posibilidad de pagar las hipotecas que tan fácilmente obtuvieron por estos banqueros, ahora debían dejar de pagarlas perdiendo las mismas y con ello todo lo que hasta la fecha habían atesorado.
El banco nunca pierde.
Una vez me contaron que cuando le debes una cantidad pequeña a un banco, pongamos 60.000 €, tú tienes un problema. Pero si le debes 60 millones de €, es el banco el que tiene el problema.
Poco más o menos es lo que ha pasado. El Estado, endeudado en todas las administraciones públicas (ayuntamientos, cabildos, diputaciones, comunidades autónomas y administración central) a las que no había enseñado a gastar lo justo, a no pedir más allá de lo necesario, a gobernar bien nuestro dinero, ahora se ve en la obligación de atender a estos bancos que le han estado ayudando a malgastar y dilapidar la pólvora del rey, y claro, para eso están los políticos, para arreglar los entuertos de los grandes, ricos y poderosos mientras reparte migajas al resto de los ciudadanos, al tiempo que les aprieta cada día más y más el cinturón, con impuestos sobre luz, agua, butano, tabaco, combustibles, etc.
Alguien dijo “Si la mierda fuera dinero, los pobres nacerían sin culo”, y así nos han dejado, en la mierda y con el culo al aire, mientras se despellejan (solo en el aspecto teatral) entre unos y otros para echarse en cara lo que unos no han hecho y lo que otros han dejado de hacer. Si al final todos son iguales, salvo que me lo demuestren con hechos, y no con palabras y promesas que luego se lleva el viento, como todas las que se nos hacen en esas campañas electorales que por cierto, cuestan también una millonada y no valen para nada.
Se me ocurre que a los políticos sean del partido que sea, los promocionen y les paguen directamente las empresas y los bancos, al menos así no se llevarían nuestro dinero, total si al final van a acabar dirigiendo las mismas o como asesores en sus consejos.
Este año se acaba y empezará otro, que quisiera afrontar con ilusión, con ganas de renovar, con esperanzas para todos los que lo están pasando mal, para aquellos que todavía resisten pero si sigue esto así, acabaran en el mismo agujero, con fuerzas para hacer más cosas y mejores cada vez, con la ilusión de encontrar a alguien que lidere a nuestra sociedad con nuevas ideas, renovados esfuerzos, mejor preparación, buena voluntad, capacidad y sobre todo un buen corazón.
Quizás estoy pidiéndole mucho a este nuevo año, pero al menos esta noche y mientras que coma las uvas, me afanaré en pedir eso, un futuro para este país y para todos nosotros, para nuestros hijos, para nuestros padres, para nuestros jubilados, parados, enfermos, disminuidos, necesitados todos.
Y al año 2010 le diré: TANTA PAZ LLEVES COMO DESCANSO DEJAS…
Feliz 2011.
martes, 14 de diciembre de 2010
MI AMIGO PEDRO
Hoy aprovechando mis vacaciones salí a hacer fotos, y para encontrar un lugar diferente desde el que realizar panorámicas de Santa Cruz, me dirigí a la montaña de Taco, sobre el barrio de las Moraditas. Desde allí el paisaje se contempla esplendoroso, con claridad y luz se sacan unas fotos espectaculares, y uno se siente casi volando sobre las casas y los tejados de fábricas de los polígonos cercanos.
Una vez tomadas unos centenares de imágenes, bajé por la ladera hasta el barrio de las Moraditas de Taco, y deambulando por sus estrechas calles de nombres gomeros casi todos, llegué hasta un pequeño claro entre las casas, desde donde se podía divisar una vista espectacular de la capital, con el mar y la montaña a ambos lados, favorecido por el sol radiante de las 12 del mediodía.
Y mientras estaba en ese lugar, se me acercó un joven bien aseado que creyéndome un guiri de los que hacen fotos no descansó hasta que le hablé en mi lengua nativa, que no es otra que el castellano, preguntándome por mi condición hasta en nueve idiomas diferentes (creo recordar Inglés, Francés, Italiano, Portugués, Chino, Japonés, Ruso, Catalán y finalmente en español).
Su lógica sorpresa no era ni por asomo parecida a la mía, ante esa exhibición lingüística, pero lo que de verdad me llegó a impactar y casi me rompe el corazón y el alma misma fue su historia, que recibí de sus propios labios de forma pausada y nerviosa y que me gustaría contaros a continuación.
Pedro nació hace ya treinta y cinco años, en el seno de una familia numerosa, muy numerosa, como las de antaño. Tiene ocho o nueve hermanos, no sabe precisar muy bien, recuerda a duras penas el nombre de todos pero si recuerda otras cosas que le han marcado trágicamente su vida.
Con tan solo siete años, fue violado hasta en tres ocasiones por su tío, en su misma casa. Su padre, que ahora está ingresado en Santa Rita, le indujo al alcoholismo desde muy pequeño, porque según me contó, su padre le decía “bébete un vaso de vino para que te hagas un hombre..”. Su madre y una hermana que tiene inválida se hallan ingresadas en el Febles Campos, el resto de sus hermanos salvo dos hermanas que viven por el sur y a las que la vida les va relativamente bien, están metidos en centros de desintoxicación, se dedican a este mal negocio o están desaparecidos.
Por eso Pedro está sólo…
Y ustedes pensarán, pues mejor así… claro, yo pensé lo mismo en principio, pero Pedro tiene otros problemas muy personales, ya que además de ataques de epilepsia, padece de Esquizofrenia, por lo que debe estar continuamente medicado, circunstancia esta que lleva a pesar de todo con un exquisito control ya que conoce de los riesgos de su padecimiento, a pesar de tener un cierto retraso, de esos que mis paisanos dicen que le falta un agüita o un hervor.
Después de un ratito de charla, me insistió en que viera su casa, para conocer como se valía por si solo, a lo que yo accedí.
La casa, que era de su padre y que ahora ocupa él, tiene unos 40 metros cuadrados, con cocina, baño con ducha y urinario, sala de estar y una habitación con ventana… Todo muy bien, salvo que el suelo es de cemento y tierra, la cocina no tiene un mueble sano, bueno, ni la cocina ni el resto de la casa, la ducha sobre el cemento con el urinario en unas condiciones indescriptibles, la habitación oscura, húmeda, lúgubre, alumbrada apenas con una vela, pues no tiene luz eléctrica, y la salita de estar, está llena de cosas inservibles como una lavadora sobre la que depositaba sus útiles de afeitar o para lavarse, una par de sillas de vertedero, dos muebles armario sin colgar que le regaló un vecino y una mesa de formica con todos las cosas viejas, ropas y demás que dejó su padre antes de marchar.
Sobre el estado del fregadero, creo que no encontraría palabras y prefiero no recordarlo.
A pesar de esta terrorífica descripción, Pedro estaba limpio y aseado, portaba unas botas de montaña nuevas, regalo de la Cruz Roja de La Cuesta según me repitió unas treinta veces a lo largo de nuestro encuentro, y las tenía desabrochadas porque era más fácil para acostarse rápidamente ya que la medicación le deja prácticamente tumbado, estando casi todo el tiempo casi colocado.
El camastro era también indescriptible… apenas un somier con patas, con un colchón que me pareció de lana o de borra, unas sábanas, eso sí limpias, pero ninguna manta. “Anoche pasé mucho frío, y me tuve que abrigar con la ropa” me dijo esbozando una sonrisa. Me fijé que no llevaba calcetines, y me dijo que no tenía, como tampoco tenía un abrigo o chaqueta, o un jersey, y los únicos pantalones que tenía los llevaba puestos.
En el fregadero vi una fiambrera con restos de comida, y me dijo que una vecina, de la que no sabe ni su nombre, le trajo comida ayer, porque no tenía nada para comer. De hecho, hoy no había comido nada, tenía en la alacena una caja de leche, gofio, azúcar y cuatro panes pequeños, que tuvo que comprar en un bar, porque la tienda donde compra habitualmente está cerrada. Resulta que Pedro, para evitar beber y emborracharse y asegurar la comida mensualmente, le deja a la tendera cada mes 250 €, y ella según va cogiendo los productos le va restando de esa cantidad, pero ¡oh fatalidad!, la tendera se ha ido de vacaciones, ha cerrado la tienda y le ha dejado sin dinero ni alimentos…
Me contó cosas de su vida, que era un muy buen estudiante, tanto en el Colegio como en el Instituto de San Benito en La Laguna, donde sacaba sobresalientes dado su elevado cociente de inteligencia (que no necesitó demostrarme mucho porque se veía en cada frase que expresaba sosegadamente), que su madre a la que tienen adoración, le cuidó y le enseñó a leer con solo tres años y medio, y que desde entonces no ha dejado de leer, que es un devorador de libros o al menos lo era. Me enseñó las lecturas que tenía sobre la mesita de noche, junto a la vela, y solo tenía tres libros, uno de Sigmund Froid, otro de la vida de Albert Einstein y el tercero una aventura El Último Mohicano, que según me dijo se había leído ya cuatro veces. Pasmado me quedé…
Luego siguió contándome cosas sobre su familia, sus hermanos, sus primos, los colegas del barrio, etc… Muchos de sus relatos eran sobrecogedores. ¿Cómo puede alguien recibir tanto daño de los suyos, tanta indiferencia de otros, tanto dolor y sin embargo, Pedro no se cansa de repetir que los quiere a todos, que quiere muchísimo a su familia, a pesar de su sufrimiento y abandono.
Casi entre sollozos, llegando la hora de su medicación y una pequeña siesta para reponerse de los efectos de la misma, me despedí momentáneamente de él, porque sentía que debía hacer algo dentro de mis posibilidades siquiera para aliviar su sufrimiento o para satisfacer alguna de sus necesidades más prioritarias, y después de preguntarle que necesitaba me contestó: “Yo necesito alguien que me cuide, que me vea alguna vez entre semana, que me escuche y hable conmigo de vez en cuando… no quiero dinero, tengo una pensión que me arregló el dueño de la carpintería donde estuve trabajando hace unos años, antes que me empezaran los ataques y tuviera que medicarme, son 339 €, que guardo en el banco y solo saco lo necesario para comer, lo que le doy a la tienda. El resto lo guardo para mi madre y mi hermana, y para mi padre porque está malito. Yo no quiero irme a un piso tutelado, porque sería un problema para los otros. Siempre he sido un problema, siempre he estorbado. No quiero aparecer muerto en una cuneta, no quiero drogarme más allá de estos medicamentos que me da la Seguridad Social. Yo cuando están a punto de acabarse, llamo al 012 o voy a Urgencias y como me conocen y conozco el nombre me los recetan y los traigo para casa. No quiero volver a beber, muchos días no tomo ni una cerveza, por eso no llevo dinero, pero la gente sabe que lo tengo y se quiere aprovechar de mí. Solo quiero eso, que me cuiden”
Ya cuando marchaba a casa, me dijo “Si pudieras traerme un poquito de turrón… para celebrar la Navidad”. Y eso fue lo que me mató.
Pero ¿qué Navidad va a celebrar Pedro?, ¿la de su minusvalía psíquica y física, la del abandono no se si por desconocimiento de las Autoridades o por desinterés?, ¿pero es que no hay una Ley de Dependencia en este País? ¿Cuántos Pedros más habrá entre nosotros?
Llegué a casa y rápidamente cogí una bolsa de viaje y empecé a llenarla con todo aquello que me venía a la mente; calcetines, camisetas, camisas, pantalones, un jersey, una chaqueta de abrigo, zapatos, y libros, muchos libros… y libretas, folios, bolígrafos porque solo tenía uno y con poca tinta y lo necesitaba para escribir todo aquello que le venía a la mente justo antes de acostarse, o cuando paseaba por la estrecha calle donde pasaba las mañanas y las tardes para no alejarse de su Hogar.
También cogí todo tipo de productos de limpieza y enseres para su uso, y herramientas para arreglar el termo de gas, que no funcionaba y por eso se tenía que duchar con agua fría. El contador del agua que había contratado recientemente me lo enseñó por lo menos seis veces, y se sentía orgulloso, “ahora lo siguiente será contratar la luz, por eso estoy ahorrando”.
Cada vez que cogía una cosa, me acordaba de cualquiera otra que él pudiera necesitar, o que le pudiera servir para rebajar la dureza de sus condiciones de vida, seguro que me dejé muchas cosas, no tenía mucho tiempo, debía hacerlo cuanto antes porque temía que cuando volviera no estuviera allí o no me recordara a mí o lo que habíamos hablado.
Fui de nuevo a aquella calle, llamé a su puerta bien cerrada y me contestó. “Espera Antonio, ahora te abro”, eso me tranquilizó.
Cargado con aquella bolsa repleta de nuevas ilusiones para Pedro, en forma de libros y ropas que muchas veces arrinconamos en nuestras casas, y que algunos dedicamos a obras solidarias y otros lanzan a la basura sin piedad, entré de nuevo en su castillo, y no puedo olvidar la cara que puso cuando empecé a sacar los libros que le había traído, especialmente dos que me pidió de forma muy especial: Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez y el Principito, de Antoine Saint Exupery, que dijo haberlos leído de pequeño y le gustaron mucho.
Después de probarse algunas prendas, como el calzado que más o menos había atinado en la talla, le noté un poco azorado y nervioso, por lo que le recomendé que descansara un poquito que yo iba a buscar algo de comer para los dos. Resulta que durante el día de hoy, no había comido nada y la medicación le dejaba el estómago encogido, pero el hambre no se le quitaba con pan solo. Me acerqué a un bar cercano, y encargué dos bocadillos de Lomo y Queso, con mucho lomo y mucho queso, y dos refrescos de sin excitantes, me tomé un cortadito y le compré un paquete de Kruger, porque era lo que fumaba.
Luego de recoger la comida, me encaminé de nuevo hacia su casa, y al subir por una de las calles me di cuenta de su nombre “EL BUEN PASTOR”, no pude menos que emocionarme todavía un poco más, por todo lo que estaba viviendo en este día.
Llegué a la casa, y Pedro estaba llorando… “¿Pero por qué haces tú esto por mí?”, yo le contesté lo primero que me vino a la cabeza “porque seguro que tú lo harías por mí también”.
Pedro no es un chico guapo ni bien parecido, es como muchos de esos jóvenes castigados por la vida, unos por las drogas, otros por la marginación social, otros por los dramas familiares, por las enfermedades, por el paro, por la crisis, que se yo, por todo lo malo y desagradable que tiene este mundo que puede ser a la vez tan maravilloso como el paisaje que se divisa desde la puerta misma de su casa y tan dramático como la historia de este niño grande.
Yo maldigo a quién violó a Pedro y a tantos otros cuando eran niños, maldigo a los políticos barrigones que engordan sus alforjas a costa de las desgracias y miserias de los demás, maldigo a los que miran para otro lado sin ver más allá de la apariencia de un ser humano, maldigo a los que no saben leer en el corazón de los desgraciados, maldigo a quienes se forran a costa del veneno de las drogas y del alcohol, maldigo a los prostitutos de la política que se venden por un plato de lentejas, maldigo a todos los bichos y miserables que no merecen llamarse padres, hermanos, hermanas, tíos, primos, vecinos y demás. Yo maldigo en fin, a todos los que se aprovechan de las desgracias ajenas, porque ese es precisamente el mayor de los miedos de Pedro, que se aprovechen de él.
Pedro, como muchos otros de nuestro vecinos y conciudadanos, cada uno de ellos con sus problemas peculiares, sus sufrimientos y padecimientos no es más que el resultado de una mala estrategia social, del triunfo de una sociedad del consumo por encima de una sociedad humana, que propugne otros valores desde la educación de los hijos, la vida sana, el bienestar de todos, etc… y no que se vea abocada a abandonar a sus hijos en el mismísimo seno familiar a los abusos de otros que quizás también los padecieran, o el alcohol les llevó ciertos comportamientos antisociales y deplorables. El Estado debe hacerse cargo de sus problemas y por medio de leyes justas y dotadas suficientemente debe acoger y ayudar a estos fracasados de la sociedad, por encima de partidos políticos, de siglas y de diferencias. Las administraciones públicas están obligadas a conocer y hacerse cargo de estos problemas, arbitrar las soluciones, y tomar decisiones, sin establecer tantos parámetros, ni tantas evaluaciones, ni crear tantos organismos, ni organismos para asesorar a otros organismos etc… porque los disminuidos psíquicos no entienden de burocracia, sobre todo si están completamente solos en la vida.
Si no se ayuda convenientemente a Pedro, como a muchos otros, estaremos fracasando nosotros como personas.
Después de comernos los bocatas con el refresco y echarnos un pitillo, me aventuré con su permiso a entrar un poco más en su casa; primero arreglamos el termo, y digo arreglamos porque le enseñé como hacerlo, luego pasamos a la cocina, limpiamos todo lo que había en el fregadero, y el fregadero mismo, quedó reluciente… al menos yo notaba un brillo diferente. Pedro se encargó personalmente de limpiar el tupperware de la vecina y el cubierto que le dejó, y lo embolsó una vez seco en una bolsa para devolverlo posteriormente.
Quitamos alguna bolsa con basura pero no crean que mucha. Me llamó la atención que no había bichos en la casa, ni cucarachas, ni hormigas ni moscas… nada. Le comenté lo esencial de mantener siempre limpio el fregadero y los sanitarios y me insistió “pero el suelo está límpio verdad “ pues sí, a pesar de ser de cemento y tierra estaba muy limpio, ni colillas por el suelo ni papeles, nada. Le dije que si dejaba alimentos o cosas sin fregar, olería mal y vendrían las ratas, y me dijo “como venga alguna, me la papeo… le quito la hiel, la piel y me la como”. Luego se sonrió, y me quedé más tranquilo.
Después limpiamos la cocina de tres fuegos que tenía desconectada porque le daba miedo “Da fogonazos y no sé como funciona, además como no se cocinar”. Después que la limpiamos entre los dos, le enseñé como funcionaba y probamos con la cafetera de su padre, claro que como no teníamos café la pusimos solo con agua. Después de lavarla, le indiqué como debía preparar el café, la montó con agua y la probamos, salió perfecto. Menuda ilusión le hizo, me dijo “que pena que no tenga café, pero mañana saco cuatro euros y voy a comprar un paquete para hacerme el cafelito por las mañanas, cuando quieras puedes venir a tomar café”.
Ya llegada la media tarde, nos sentamos en la entrada, bajo el Altar de sus santos, que tiene formado por unas cuantas imágenes y fotos religiosos presididos por el Cristo de los desamparados, al que dice: “le pongo caramelos, para hacerle más dulce la vida y el rezo todas las noches antes de acostarme pidiendo por mi madre, mi hermana, mi padre, mis hermanos, y ahora también pediré por ti, Antonio, para que encuentres la felicidad y la paz, y sigas haciendo cosa buenas los demás”… Se me encogió el alma, y ahora, cuando estoy escribiendo esto, acordándome de sus palabras, se me volvió a arrugar otra vez. Cuanta bondad, cuanta paz encuentro al escucharle hablar con el inmenso corazón que tiene Pedro.
Un corazón que está muy débil, me dijo que cree que se está muriendo, que la vida es muy corta, que con treinta y cinco años no ha podido entregar al mundo lo mejor que tiene, sus conocimientos, su ideas a veces un poco infantiles e ilusorias a veces de una gran profundidad. Yo por su puesto le dije que no, que no puede morirse al menos hasta tener tantos años como yo, que tengo cuarenta y cinco, y me dijo “entonces solo podré alcanzarte después que hayas muerto”. Cierto, reflexioné y nos reímos.
Me contó finalmente, a después de insistir mucho, que una de sus hermanas, que ahora está arrejuntada con un argentino, lo pasó muy mal, y estuvo con cáncer, tratada con quimioterapia, calva y en los huesos, y que ella le pidió a Pedro que le diera más vida, quizás pensando que poseía algún don especial. Él se la ofreció y ella ahora está estupenda. Tanto que no se acuerda de él para nada. Pero aún así, la perdona, la quiere y reza por ella.
También recuerdo que me contó que su abuela, cuando era pequeñito, le contaba cosas que él no llegaba a entender entonces pero ahora si que les encuentra sentido y espetó "que razón tenía mi abuela".
Ya llegaba la hora de volver a casa, y debía despedirme de Pedro hasta algún otro día, “no te olvides que aquí tienes un amigo, cuando vuelvas estará todo mejor y gracias por los libros, los pantalones” etc. No se cansaba de repetirlo. “mañana voy a la Cruz Roja de La Cuesta a ver a los chicos, a lavar la ropa, la llevaré en tu bolsa para traerla limpia y planchada, y les llevaré algún libro para que vean lo que me han regalado, les hablaré de ti, gracias amigo”…
Y marché a casa.
Reconozco que durante el tiempo que llevo redactando este relato, en el que he intentado ser fiel a la realidad de lo que he vivido en el día de hoy, he tenido en muchos momentos un nudo en la garganta, y unas ganas de llorar tremendas, por lo que ha significado para mi esta vivencia.
Los que me conocen saben que suelo estar siempre entre las nubes, pero me he dado cuenta que en es en el suelo, en la tierra, en nuestras escondidas calles donde está el verdadero cielo.
Pedro me ha enseñado en apenas seis horas muchísimo más que lo que en cuarenta y cinco años de vida he podido estudiar o vivir, o incluso en otros cuarenta y cinco años más. Me ha enseñado el valor de los buenos sentimientos, del amor de un hijo por sus padres, de la dignidad ante la adversidad o la pobreza, de la capacidad de superación ante las fatalidades o la enfermedad, de la resistencia ante las tentaciones físicas o psíquicas, y alguna otra cosa más.
Pero por encima de todo, me ha enseñado el valor de la AMISTAD, porque ahora Pedro es mi amigo.
Pdta. Ya me he puesto en contacto con los servicios sociales de Santa Cruz, donde tres maravillosas personas, me han atendido, me han orientado sobre el particular, sabían y conocían algo sobre la historia de Pedro y estan trabajando para mejorar su situación. Gracias a Pilar, Ángeles y Marta, y a todas las demás personas de los Servicios Sociales de Ofra, que se dedican a ayudar, escuchar y asesorar a aquellos que lo están pasando mal y necesitan ayuda. Gracias a todos los demás trabajadores o voluntarios de cualquier otro distrito, ayuntamiento o lugar de Canarias. Gracias porque su ayuda y su impresionante trabajo es impagable. Gracias.




